Reflexión en torno a la prevalencia de la violencia en México y el uso de evidencia científica para prevenirla.

Dr. Arturo Cervantes Trejo

La violencia se ha convertido en un importante problema de salud pública y desarrollo en México. Cada año en el mundo, se estima que 1,34 millones de muertes violentas se producen por lesiones intencionales, de las cuales alrededor de 880,000 son auto infligidas (suicidios) y 460,000 son infligidas por otra persona, es decir homicidios (Lozano et al, 2013) . México no es la excepción, en la última década, la mortalidad por violencia, y en particular el homicidio, se ha incrementado drásticamente. Las estadísticas de morbilidad y mortalidad del país e información de diversos estudios científicos revelan una situación altamente preocupante en relación con la población joven, incluyendo niños y niñas.

Un fuerte aumento de homicidios ha ocurrido en México a partir de 2007 y en términos absolutos, los hombres entre 20 y 49 años forman el grupo más vulnerable, con una tasa promedio de homicidios en 2012 de más de 40 por 100,000. Las tasas de suicidio también han mostrado un aumento constante durante un período de 15 años, especialmente entre las mujeres de entre 12 y 39 años y los hombres entre 12 y 49 años de edad. Las tasas de suicidio en niñas de 12 a 15 años casi se han triplicado, mientras que para los hombres del mismo grupo de edad, las tasas de suicidio se han casi duplicado en un período de tiempo de 15 años.

La evidencia científica muestra que el acoso escolar tiene efectos adversos a largo plazo no sólo en la educación y salud de los educandos, sino también en la generación de ingresos, la economía y el desarrollo social. Específicamente, se sabe que la adversidad durante la infancia y la edad escolar temprana ocasionan una fracción de riesgo atribuible mayor al 30% como predictor de psicopatología en la vida adulta (CDC, 2013). Los niños y jóvenes que son víctimas de acoso escolar tienen un riesgo mayor al 20 % de desarrollar enfermedades mentales asociadas a suicidios y psicosis. Además, incluyen depresión asociada a baja productividad y autoestima (Wolke, D. 2014).

Los resultados de la Tercera Encuesta Nacional sobre Exclusión, Intolerancia y Violencia en Escuelas Públicas de Educación Media-Superior (SEP 2014) que analiza la presencia de situaciones de violencia psicológica, verbal o física que dicen vivir los estudiantes en las escuelas en los últimos 12 meses, indica que: 72% de ellos y 65% de ellas reportaron haber experimentado algún tipo de agresión o violencia de parte de sus compañeros.

Los recientes hechos de violencia ocurridos en México nos obligan a cuestionarnos sobre la alta prevalencia de distintas formas y tipos de violencia y sobre los mecanismos de impunidad que permiten que la violencia sea perpetuada. Dentro de los indicadores de la violencia encontramos la victimización, los secuestros, los homicidios, los suicidios, la violencia doméstica, la juvenil, el maltrato infantil y el acoso escolar. De acuerdo con datos del INEGI, entre 2007 y 2013 un total de 14 mil 955 mujeres fueron asesinadas, la mitad de ellas jóvenes y adolescentes (INEGI, 2014) . Se sabe que 63 de cada 100 mujeres de 15 años y más en México han padecido algún incidente de violencia, ya sea por parte de su pareja o cualquier otra persona (ENDIREH, 20011) . Además, la violencia que viven los niños no es un tema menor, un informe de UNICEF revela que diariamente en el mundo 345 niños sufren muertes violentas.

Es trascendental prestar atención a los avances científicos que se tienen en materia de prevención en el ámbito global, así como de los programas que han funcionado y tienen evidencia empírica. En este sentido la Organización Mundial de la Salud ha impulsado desde 2007 la Alianza Global para la Prevención de la Violencia, una red global de agencias, instituciones y expertos que trabajan para prevenir la violencia, aumentar la sensibilización pública, fomentar la colaboración multisectorial, crear capacidad de investigación y ampliar la gama de proyectos sobre prevención de violencia. Esta red global ofrece conocimientos y experiencias prácticas que son útiles para para los países en el diseño de programas y estrategias para prevención de violencia.

El enfoque en el que se basa el trabajo multi disciplinar de la Alianza Global de Prevención de Violencia se fundamenta en la salud pública y utiliza el marco ecológico, el cual analiza la complejidad de las causas y consecuencias de la violencia y contribuye a identificar los factores de riesgo y de protección. Este marco conceptual especifica que los distintos tipos y formas de violencia son el resultado de interacciones complejas de diversos factores que van desde los biológicos, individuales, familiares, de relaciones, comunitarios, sociales y estructurales.

En conclusión, para lograr la prevención de distintos tipos de violencia es necesario tener un entendimiento teórico sólido que este sustentado en el conocimiento científico. Distintos tipos de violencia se atienden de manera específica, sin que exista una medida general efectiva para prevenir todas las formas y manifestaciones.

En el mundo existen múltiples programas y estrategias probadas empíricamente para lograr disminuir los factores de riesgo y fortalecer los factores de protección. Únicamente las estrategias probadas de prevención, basadas en evidencia científica, nos permitirán tener éxito en el objetivo de prevenir un problema de tal magnitud en México.

Los siguientes son los recursos centrales:

1) http://www.preventviolence.info/

Este sitio Web provee acceso a tres bases de datos centrales que brindan abstracts y artículos científicos de prevención (Basados en evidencia científica); estudios actuales de investigación en prevención de violencia (Trials Register); y recursos / publicaciones clave sobre prevención (Resources).

2) http://www.who.int/violenceprevention/en/

Este es el sitio de la Alianza Global de Prevención de Violencia (VPA) la cual es una red de los Estados Miembros de la OMS, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil que trabajan para prevenir la violencia. Participantes VPA comparten un enfoque de salud pública basada en la evidencia que apunta a los factores de riesgo que conducen a la violencia y promueve la cooperación multisectorial. Los participantes se comprometen a aplicar las recomendaciones del Informe mundial sobre la violencia y la salud.

3) http://www.crimesolutions.gov/

En CrimeSolutions.gov encontrarán: La investigación sobre la efectividad de programas y prácticas como revisado y evaluado por expertos revisores; Las calificaciones de fácil comprensión sobre la base de la evidencia que indica si un programa o práctica logra sus objetivos: (Programa de Revisión y Clasificación de principio a fin; y Revisión de la Práctica y Clasificación de principio a fin ( Eficaz -- Prometedor -- Sin efectos) Los perfiles de los programas y prácticas con resultados de la investigación.

Lozano, R., Naghavi, M., Foreman, K., Lim, S., Shibuya, K., Aboyans, V., & Cross, M. (2013). Global and regional mortality from 235 causes of death for 20 age groups in 1990 and 2010: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2010. The Lancet, 380(9859), 2095-2128.

INEGI. (2014). Registros Administrativos. Disponible en: http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/registros/vitales/mortalidad/default.aspx

INEGI (2011). Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares.

Médico Cirujano por la UNAM, Maestro y Doctor en Salud Pública por la Universidad de Harvard. Cuenta con las especialidades en Epidemiología, Ecología Humana y Demografía. Es experto en prevención de violencia desde la evidencia científica y está certificado por el Consejo Nacional de Salud Pública de México desde 2001 y por el Consejo Nacional de Examinadores de Salud Pública de los Estados Unidos, desde 2008. Actualmente es Director General del Sistema Integral de Resultados de las Evaluaciones en el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. Miembro de la Alianza Global de Prevención de Violencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y desde 2007 miembro del Foro Global de Prevención de Violencia, del Instituto de Medicina, de las Academias Nacionales de Ciencias de los Estados Unidos.

 

Una contribución de la Red Latinoamericana de Convivencia Escolar. Noviembre 2014.